La semana pasada recibimos una invitación a las bodas de plata de mis padrinos: mi tía Leonor y su esposo Francisco.
Para una ocasión tan importante todo tenía que salir perfecto, así que alistamos la pinta, imaginamos q maquillaje saldría con nuestra ropa y compramos el regalo.
El día de la celebración llegó…almorzamos tarde y de puros conchudos en vez d arreglarnos y ponernos bonitos nos pusimos a jugar parqués con mi mami, mi hermanita Lili y John (mi novio hermoso). Como era de esperarse gané…
Perdón, me estoy desviando del asunto…
Teníamos que estar a las 8 p.m. para alcanzar a llegar a la misa donde mis padrinos darían el “si” por segunda vez, pero como el partido se extendió más de lo esperado eran las 6 p.m. y estábamos más simples que un tamal sin huevo y más feos que un mondongo.![]()
Comenzamos a correr como locos y de repente aparecí vestida, peinada y arreglada saludando a los homenajeados…no sé como lo hicimos, mi familia es de locos.
Difícil de creer, pero fuimos de las familias más cumplidas de la noche. Jejejeje.
Después de la misa y el respectivo intercambio de argollas y besos, pasamos al salón donde se iba a efectuar la recepción. Nos estaban esperando los músicos y sus piezas de flamenco y música española.
Al rato llegaron los mariachis, tal vez lo mejor de la noche y definitivamente nos gozamos el show de principio a fin…
Luego el brindis y la comida!!! à De entrada nos sirvieron una especie de ostiones (o no sé si eran almejas) acompañados por un crepe en salsa de maracuyá. Siguieron con dos pequeñas bolitas de helado (también de maracuyá). Delicioso…
Elegí vino tinto para acompañar mi plato fuerte: Rodajas de cerdo en salsa de algo rosado y dulce pero que nunca supe que era, un puré de papa como envuelto en hojaldre y una ensalada de unas tiritas largas, amarillas y crocantes de un sabor entre piña y naranja…todo me lo comí…
Luego vino el postre: una canastita de galleta rellena de chocolate.
Creo que todos los que estábamos reunidos quedamos como hijos de cocinera…comimos como sabañones (alguien sabe que es un sabañón??)
Como me quedaron tantas dudas con respecto a lo que me comí, después de la comida hice mil preguntas. Las cositas rosadas y dulces de la carne de cerdo al parecer eran trocitos de tomate, y las tiritas amarillas y crocantes de la ensalada que me parecieron taaan deliciosas, que sabían a piña y naranja y que me comí con tanto gusto eran…
**-favor sentarse para no caerse de para atrás…-**
eran…![]()
tatatatataaan tarararaaan tatatannnn…eran CEBOLLAAAAA!!!! ![]()
Y me la comí toda, me la comí con gusto…la causante de mis pesadillas…no puedo creerlo…esta vez no tomé la precaución de pedir mi comida sin ella y me engañaron de la manera más cruel, vil y despiadada…
Acabo de salir de un tremendo shock que me causó tanta impresión.
Pero aunque me duela y esté actuando contra mis principios, tengo que decir algo: QUE CEBOLLA TAN RICA CARAJO…MIS FELICITACIÓNES AL CHEF…

s-c: qué linda fiesta debió ser esta!!!! y a pesar del apuro, llegaron a tiempo, podrías aprovechar la oportunidad para empezar a comer cebolla... después de todo, tan mala no es!!!!
Un beso
Marcela
Hola...tu como siempre, tan parlanchina....y más hablando de comida.
Cebolla?...guacale...cómo pudiste caer tan bajo?
Yo en cambio tengo un phd en detección de cebolla...no creo que s me hubiera pasado ( es mas, nunca se me ha pasado una )...ten cuidado porque comer eso puede llegar a ser muy peligroso...jeje
Recuerda que tienes un pendiente conmigo....una historia de ultra-tumba por ahi...lo admito, soy bueno econtrando cebolla...perosoy malo recordando cosas...asi que es tu deber recordármelo la próxima vez.
Sólo me resta deseare muchos éxitos...y enviarte adjunto a éste mensaje un gran beso...chao!
Hola hija
Lo que te ocurre con la cebolla es parecido a lo que ocurre con las personas. Nos formamos la idea de que son "buenas o malas", pero no les damos la oportunidad de dejarse conocer realmente.
Fijate que la cebolla bien preparada puede llegar a ser uno de los manjares más deliciosos..... no podrás negarlo, yo también la comí y te encuentro la razón al no descubrir de que alimento se trataba, fue una preparación magistral.